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Mostrando las entradas etiquetadas como lugares de interés de la provincia de Lugo

La iglesia de Santiago, en Barbadelo

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O tro de los templos relevantes del Antiguo Camino o Camino Francés a su paso por la provincia de Lugo, es el levantado en la población de Barbadelo, a la figura del Apóstol Santiago. Un templo curioso, que por su aspecto, y comparativamente hablando, ofrece ciertas semejanzas con aquél otro dedicado a la figura de San Pedro, que se levanta en A Mezquita, pueblo situado en la vecina provincia de Orense. De este templo, que según el Padre Yepes formó parte de un monasterio que fue anexionado a Samos en el año 874, y a pesar de las sucesivas reformas sufridas a lo largo de los años, se conservan piezas de extraordinario interés, sobre todo referidas a los motivos grabados en el tímpano de su portada principal, orientada al oeste, donde se localiza la misteriosa -y quizás prerrománica- figura del orante, a cuyos lados parecen advertirse dos soles. Por debajo de ella, se aprecia, así mismo, un curioso motivo de aros entrelazados, en cuyo centro se sitúa una extraña figura de rasgos ani...

La iglesia de San Xoan de Portomarín

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P ortomarín es un espejismo en el Camino de Santiago; una villa reconvertida aún más si cabe en marinera cuando se llevó a cabo la creación del embalse de Belesar, bajo cuyas aguas y en un lecho de limo y olvido, yacen eternamente muchas de las casas del antiguo pueblo. Por eso, poco o nada es lo que parece, pues incluso su monumento histórico-artístico más destacado, la iglesia de San Nicolau o de San Xoán, como es más conocida, tampoco está en su lugar original, sino que fue trasladada piedra a piedra de su emplazamiento a la orilla del río. Y aún así, no obstante, quien visita Portomarín y se detiene a contemplar ésta insigne maravilla que en tiempos formó una de las encomiendas más importantes de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en la provincia de Lugo, miente si afirma que no le impresionó. Y es que, contemplando la soberbia estructura de templo-fortaleza que tiene esta emblemática joya arquitectónica cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, es difícil no pensar...

Triacastela: iglesia de Santiago

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T riacastela, por algún motivo indeterminado, nunca se convirtió en la gran urbe soñada por el rey Alfonso IX; al menos, esa es la opinión de un peregrino que, según él mismo confiesa en uno de sus libros más conocidos, recuperó su Espada en el Camino de Santiago: Paulo Coelho. Son, aproximadamente, veinte los kilómetros que la separan de ese centro inconmensurable de Poder, que es O Cebreiro, y unos diez –kilómetro más, kilómetro menos- los que hay desde esa parada que los peregrinos generalmente obvian, en la que nos quedamos en nuestro último tranco: Temple. Precisamente, tanto Alfonso IX primero, como su hijo Fernando II después, fueron generosos con la Orden del Temple, independientemente de que el primero mantuviera sus más y sus menos con ellos, ordenándoles desmantelar, a instancias de su hermana Doña Urraca, el poblado que éstos habían desarrollado alrededor de su bailía de Faro, lugar en el que se habían instalado, probablemente, por la intercesión del poderoso conde de...

Hospital da Condesa

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D e tranco en tranco, o mejor quizás, de oca en oca, el siguiente punto de interés para el peregrino, en este tramo del Camino de las Estrellas, se encuentra, aproximadamente, a cuatro o cinco kilómetros del Alto de San Roque, que acabamos de dejar atrás. No se trata, tampoco, de una población importante, pero sí cuenta con hostales y algún que otro lugar de restauración, que el peregrino agradece. Como en los anteriores casos de O Cebreiro y Liñares, volvemos a encontrarnos, en su iglesia de San Juan, ese estilo peculiar que caracteriza los templos de la zona y que, aún consistente en esa austera sencillez rural, no dejan de ser, después de todo, construcciones que respetan, al menos de forma básica, las reglas de la Geometría Sagrada, y de las que un buen observador, puede sacar alguna que otra puntilla interesante. De nuevo aquí, en la iglesia de San Juan, el peregrino vuelve a experimentar ese ciclo simbólico de muerte y renacimiento, que le hace penetrar en el templo de oeste ...