Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como recuerdos y vivencias de un peregrino

Fervenzas de Ézaro

Imagen
' Sólo una cosa no hay. Es el olvido. Dios, que salva el metal, salva la escoria y cifra en Su profética memoria las lunas que serán y las que han sido. Ya todo está. Los miles de reflejos que entre los dos crepúsculos del día tu rostro fue dejando en los espejos y los que irá dejando todavía...' (1) P iedra, agua, monte, cielo, estrellas y mar...músicos de una inmortal orquesta. No hay mejor orquesta, ni sinfonía más melódica y perfecta, que la que brota de la batuta mayestática de Maese Natura. Dentro o fuera de esas etapas que, aparente o simbólicamente determinan los itinerarios de todo camino, sea éste peregrino o no, existen lugares que, por su trascendencia y su intrínseca belleza, parecen ajenos a este mundo: not of this Earth. Las fervenzas o cascadas de Ézaro, son uno de ellos. Hermosas lágrimas de la tierra, que entre alegres carcajadas van a fundirse eternamente con su nodriza la mar. Hacia el Oeste; siempre hacia el Oeste. El peregrino, aún ...

Santa Gadea del Cid: ermita de la Virgen de las Eras

Imagen
E s Santa Gadea del Cid, una curiosa población, que dista, aproximadamente, una veintena de kilómetros de Pancorbo y su significativo desfiladero. No siempre se llamó así; y tampoco hay que confundirla con la otra famosa población burgalesa, donde el Campeador –aquél indómito caballero que según la tradición, veló armas en la iglesia zamorana y extramuros de Santiago -, protagonizó la prueba del laberinto –metafóricamente hablando-, que traería como consecuencia su odisea personal, sus viajes de ida y vuelta por los numerosos rincones de la España cristiana y musulmana, la consecución de un mito que le elevaría a los altares del heroísmo nacional y la inefable melancolía del eterno retorno: la Jura. De hecho, a este lugar, como bien sabían los peregrinos de antaño –tantos y tantos pies, que fueron asentando el polvo de la tierra en los caminos-, se le conocía con el curioso nombre de Término. Con este nombre, fue una importante plaza de armas en la Edad Media y con este mismo no...

Peregrinando por el norte de Burgos

Imagen
U na espesa niebla se abate fantasmal sobre el desfiladero de Pancorbo, desprendiendo una ligera llovizna que preludia la llegada de un rocío, cuyas imaginarias lentejuelas plateadas se van acrecentando sobre una hierba que se obstina en sobrevivir en el duro suelo de unos caminos montañeses. Hermanada con uno de los múltiples promontorios que a la luz de la luna adquieren, cuando menos, formas mucho más amenazadoras que a la luz del día, una pequeña espadaña y un sagrado campanil avisan y dirigen al peregrino desorientado de la proximidad de un pueblo –llamado también como el desfiladero bajo el que se asienta-, en el que podrá encontrar cobijo y resarcimiento de las penalidades del Camino... E ste podría ser el comienzo de una de las muchas historias, a cual más amena y fantástica, que se pueden vivir en ésta zona, lindante con Álava y La Rioja, donde las rutas no son fáciles para el peregrino, pero la experiencia, a modo de compensación, puede resultar, después de todo, suma...

Sirenas del Gran Estanque

Imagen
S iguiendo con ese aparente, inadvertido pero simbólico triunfo del paganismo , y sin dejar, al menos por el momento, esa genuina magia de atracción del agua y sus criaturas asociadas, bueno es detenerse un instante y pensar en aquéllas historias cantadas por los grandes bardos del Camino . Uno de ellos fue, qué duda cabe, ese inquieto y viajero cronista mindoniense, Álvaro Cunqueiro –aquél, que entre su prolífica prosa, dio vida a la fascinante novela Merlín y familia , ambientada en su maravillosa Galicia-, a través de cuyas crónicas y reflexiones, uno siempre recuerda que el Camino –y vuelvo a insistir en lo que ya comentara anteriormente, con respecto a las fuentes-, es un lugar de encuentros insólitos, de sucesos prodigiosos y de señales más o menos certeras, donde recuperar la venerable mediatidad de los viejos mitos que siempre han acompañado a la humanidad como una segunda sombra. Tan antiguo como los mitos de la Creación, el tema de las sirenas, así mismo, ha despertado s...

Fuentes, las aguas del Paganismo

Imagen
D ecía Campoamor, refiriéndose a esas peculiares ninfas de las aguas, que son las maravillosas y encantadoras xanas asturianas - donas d'aigua en la vecina Galicia-, aquello de ¡ay del que va en el mundo a alguna parte y se encuentra a una rubia en el camino! . Y es que el Camino -sígase o no en dirección a los principales santuarios de la cristiandad, cuyos itinerarios Coello comparaba, según fuera el tipo de iniciación pretendida por el neófito caminante, con los distintos palos de la baraja: oros, copas, espadas y bastos-, ha sido siempre, es y continuará siendo, el mejor escenario en el que darse de bruces con los encuentros más extraños, con las casualidades más casuales o cuando menos, el vehículo más apropiado para recalar en esos pequeños microversos tradicionales que formaban parte de unas creencias tan arraigadas en los pueblos y culturas que nos precedieron, los cuales, reconvertidos en símbolos, ritos, mitos...y modas, han acompañado siempre a la humanidad en la m...

El Vino de los Salvadores

Imagen
P osiblemente no sea de Carrara, pero sí parece tener un hálito renacentista, cuando no de fría palidez en su marmórea constitución. De proporciones perfectas, su latina cabeza, levemente girada hacia el oeste, observa con mirada pícara la copa griálica que mantiene alzada en su mano derecha, y de reojo, posiblemente a hurtadillas, mira también hacia una ciudad, Briones, que duerme el sueño de los justos, embriagada su tierra con la savia sanguina que alimenta sus inmemoriales cepas. No obstante apoyado en el tronco de una de ellas, árbol de la vida o columna primordial –no sabría decir en este caso, si de nombre Jakim o Boaz -, da la espalda a San Vicente de la Sonsierra, donde en la Edad Media muchos de los caballeros que partían en la trascendente aventura de la demanda del Santo Grial se purificaban en las aguas de su parroquial, dedicada a la figura de Santa María de la Piscina. De su singularidad solar, no sólo da fe esa melena ensortijada de efebo afortunado y eternamente ...

La Catedral del Mar

Imagen
'En un momento en el que nadie parecía prestarle atención, Bernat levantó la vista hacia el nítido cielo azul...' (1) ...y soñó con un lugar digno de la Señora , -piensa el peregrino, mientras rememora las primeras palabras de la formidable novela de Ildefonso Falcones. Apenas acaba de dejar atrás la mediática belleza de la catedral de Santa Eulalia, incluido su hermoso Jardín de la Oca , y el impresionante misterio asociado a la enigmática calavera del puente de la calle del Bisbe . Atrás quedan, también, la Generalitat y el Ajuntament , con las banderas ondeando al viento caluroso de la tarde, así como una plaza abarrotada de turistas, entre cuyos pies, bandadas de palomas picotean insolentemente las migajas que algunos de ellos les arrojan, quizás pensando que con su gesto honran al emblemático animal de la diosa Isis,l posteriormente adoptado por el Cristianismo para representar al Espíritu Santo. Es verdad que el cielo, posiblemente igual de nítido y azul que aque...

La Catedral de Barcelona

Imagen
S ituada en la Plaza de la Seu , en pleno centro de Barcelona, la catedral, dedicada a la figura de Santa Eulalia, es una obra cumbre, que no sólo conserva en su magnífica conjunción la magia de los canteros medievales, sino que además, es heredera, también, de una larga y cumplida historia, repleta de misterios y detalles por descubrir. En vista de parte de ella, quizás no sea en modo alguno aventurado pensar que quizás no fuera casualidad, que en éste preciso lugar donde sus piedras cantan la sinfonía del universo, elevando su voz hacia las esferas del infinito, se elevara, en tiempos prerrománicos, una iglesia que estaba bajo la advocación de la Vera Cruz. Y no parece ser casual, tampoco, que el primer convento-fortaleza que los templarios tuvieron en la Ciudad Condal -en cuyo solar, se eleva en la actualidad la llamada Casa de l'Ardiaca o Casa del Obispo -, se levantara a escasos metros de una de las portadas que transmite, simbólicamente hablando, esa luz de conocimiento ...

Exteriores de la Sagrada Familia

Imagen
'Gaudí quiso superar el neogótico, pues, como él decía, el espíritu del tiempo es otro. Y acertó en el siempre difícil equilibrio entre tradición y modernidad. Pero la Sagrada Familia atrae porque la síntesis arquitectónica, la "nueva arquitectura" que Gaudí quiere levantar, descansa sobre lo que el espíritu humano busca con afán: la proporción, la armonía, en definitiva, la belleza. La basílica vive del estupor y la admiración que despierta...'(1) C omo un canto que se eleva hacia la misma Gloria, fortalecidas sus raíces con los misterios de la tierra, los exteriores de la Sagrada Familia, como bien afirma Armand Puig, proporcionan esos detalles que el espíritu humano busca con afán: proporción, armonía y belleza. No es de extrañar, por tanto, que a su alrededor, en sus aledaños e incluso en esos autobuses turísticos que la circundan con similar lentitud que el paso de esas mismas tortugas que soportan las columnas de la portada del Nacimiento, grandes multit...

En el Corazón de la Sagrada Familia

Imagen
S ublime, como todo aquello que se hace con los parámetros del alma, penetrar en el corazón de la Sagrada Familia, constituye, no cabe duda, un viaje místico de proporciones tan desorbitadas, como la pasión de un hombre, Antonio Gaudí, cuya línea de pensamiento, no era otra que la ejecución de las Leyes de la Naturaleza, y por defecto, la aplicación de la Física de la Divinidad al servicio de ese pequeño pero genuino microverso al que el hombre se aferra con zarpazos de fiera, que es el Mundo del Espíritu . Hay quien sostiene, que Antonio Gaudí era un ferviente cristiano. Un cristiano convencido y ortodoxo al uso, que aparentemente compartía todos y cada uno de los postulados de una Santa Madre Iglesia que, en algunos casos, compartía y financiaba -posiblemente, más capaz en su labor mefistofélica de conseguir mecenazgos ajenos, que abrir sus propias arcas- unas obras que, a pesar de la incomprensión de la época, ya medraban para ser consideradas como Maestras en un futuro que, p...

Cripta de la Sagrada Familia: visitando la tumba del Maestro

Imagen
'El viejo había trabajado toda la vida con una sola idea. Y la idea estaba a punto de cumplirse. Había trazado el mapa, desplegado su proyecto durante años, conocía el emplazamiento correcto, los puntos, las coordenadas, las estructuras, la combinación de símbolos exactos, el lenguaje de los arcanos...' (1) C amino de la Ciudad Condal, el peregrino mira distraído por la ventana del vagón de un tren, el AVE, que hace honor a su nombre. Al fondo del vagón, en caracteres digitales y rojos -como el color que tienen generalmente los números de su cuenta corriente-, los números de un cartel informativo, hacen que se le erice el bello de los brazos de la raíz a las puntas: 300 kilómetros por hora. Mira su reloj: apenas son las ocho de la mañana y el sol, sin duda tan somnoliento como él, comienza a desperezarse con la boca abierta de un titán. Hace unos minutos -o así se lo parecen- que dejaron atrás Guadalajara y a esa vertiginosa velocidad de crucero, están a punto de atrave...

La Magia Gótica del Museo Catedralicio de Astorga

Imagen
D espués de observar con genuino interés esa cruz procesional o Lignum Crucis que, según se dice, perteneció a los caballeros templarios de Ponferrada, y dejarse llevar por el subyugante magnetismo de las formidables imágenes marianas que se localizan principalmente en la planta baja del museo, el peregrino centra ahora su atención, en el hechizo de los magníficos retablos góticos, que constituyen, qué duda cabe, otra de las glorias inherentes al lugar. Anónimos, aunque pertenecientes a reconocidas escuelas europeas, ofrecen una idea de ese tráfico cultural que, amparado en las vías de comunicación afines a los Caminos de Santiago , fue creciendo y evolucionando también, a medida que el estilo argótico –como lo definía ese gran enigma moderno que fue Fulcanelli- iba sembrando de maravillosos bosques de piedra –las catedrales- las principales ciudades de Occidente. Sus detalles y sus temáticas, no obstante, inducen en el pensamiento del peregrino ideas, preguntas y dudas, en algú...