A punto de entrar por esa Porta Infernii , con la que Jano, el dios bifronte, nos muestra su lado más frío y gélido, marcándonos el camino del solsticio de invierno, que para los cristianos coincide con la Navidad, es bueno hacer un alto en el Camino y descansar. Al menos, en lo que respecta a éste caminante. Es sólo una breve parada; digamos, que he caído en la cárcel de ese mágico tablero que es el Juego de la Oca y debo permanecer algunos turnos sin jugar. A hora bien, no quería hacerlo, sin acordarme de los amigos de este blog, de vuestros amables comentarios y sobre todo, no quería dejar pasar la ocasión de mandar un recordatorio de paz, de salud y de cariño a todos aquéllos amigos del Camino, que aún en estos días tan especiales, y lejos de sus hogares y sus familias, afrontan con determinación la dirección de Compostela y el Finis Terrae, sin importar las vicisitudes por las que tengan que atravesar -duras, no me cabe duda- ni tampoco los motivos que les lleven a hacerlo. Pero...
Comentarios
No recuerdo esa escalera de Covadonga que comunica la cueva con la fuente de abajo. ¿Será posible que la hayan construido para que se muevan mejor las hordas turísticas? A mi estas cosas me parecen aberrantes, o quizas es que estaba alli la ultima vez que estuve y no la recordaba por lo aberrante.
Y la segunda, yo se que estás enamorado de San Bartolo, pero yo nunca he querido ir a la romería por ahorrarme ver a la gente en calzoncillos y vociferando como si fuera un botellón.
Nada... que este video no lo había visto y me ha llenado de sensaciones.