El Mundo Subterráneo del Monasterio de Piedra

Decía un excepcional poeta hindú -Rabindranath Tagore, y así nos lo recuerda un pequeño cartel que hay en la entrada de la llamada Gruta del Artista- que 'no es el martillo el que deja perfectos los guijarros, sino el agua con su danza y su canción'. Nada más cierto, sobre todo si aplicamos esta sabia máxima a lo que bien podríamos denominar, justamente -de ahí el título de la presente entrada- como el Mundo Subterráneo del Monasterio de Piedra.
No son pocas las grutas que nos podemos encontrar durante el paseo por este extraordinario entorno. Grutas más o menos grandes; más o menos profundas; más o menos cinceladas durante siglos por el agua y el viento. Pero todas, sin ninguna duda, capaces de sorprender por su extraordinario atractivo y belleza.
Algunas de ellas, se abren en mitad de la tupida vegetación como bocas de gigantes bostezando; otras, situadas en las inmediaciones de hermosas cascadas naturales, que algún revisador de la mitología greco-romana bautizó con los nombres de algunas de sus diosas principales, como la cascada conocida como 'el Baño de Diana'.
Y sin embargo, formidable y maravillosa como ninguna, destaca -semi oculta por la cascada conocida con el nombre de 'Cola de Caballo'- la Gruta Iris.
{}

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un lago para la Leyenda, el de Carucedo

Daroca, una Puerta del Perdón en el Camino Mudéjar

El Santo Cristo del Amparo de Carrión de los Condes