jueves, 24 de junio de 2010

Castillos del Camino: Almenar



Si bien es cierto que no todos los castillos quedan dentro de la influencia de ese mágico, simbólico y extraordinario tablero del Juego de la Oca, que para muchos constituye la laberíntica aventura espiritual que conlleva el Camino de las Estrellas, no es el caso, desde luego, de este interesante castillo de Almenar. Y no lo es, porque tanto el castillo, como el cercano Santuario de la Virgen de la Llana fueron, y son todavía, parte del denominado Camino Soriano de Santiago, posiblemente más conocido y magnificado dentro del Camino Castellano-Aragonés.
Ahora bien, dentro o fuera de ese maravilloso Camino iniciático, el misterio y la magia siempre están presentes cuando hay un castillo cerca.
Un amante de la Literatura, por ejemplo, encontraría, sin duda, aceptablemente mágica -cuando no romántica- la anécdota de que precisamente entre estos muros naciera Leonor, la que fuera primera esposa y musa de Antonio Machado, bajo mi punto de vista, el más grande de los poetas que han cantado y alabado las excelencias de una provincia como Soria.
De este castillo en particular -cuyos orígenes, posiblemente, comenzaran siendo una torre sarracena de vigilancia- se puede añadir, también, que su excelente estado de conservación no se debe a esa ineficaz institución -o ineficaces instituciones oficiales- que deberían velar por la conservación de nuestro Patrimonio Histórico-Artístico, sino a los esfuerzos e inversión privados de una familia del norte que, aún velando por sus intereses, hace, no obstante un favor, a todo aquél que un día pasa por Almenar y disfruta contemplando sus murallas y, hasta la fecha de hoy, su estupendo estado de salud.