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Covadonga: retorno al Santuario de la Madre

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'Y una vez hallé unos montes que parecían anudarse, y un camino que moría de repente -como si los mismos montes se hubieran arrojado encima de él y se lo hubieran tragado-. Luego el camino resurgió de pronto, arrastrándose, doblándose, empinándose como látigo y culebra, unas veces empujado, otras veces atraído por un río. Y ví un sitio en que parece que los montes se redimen y se disponen a lanzarse en vuelo, llevando una catedral a manera de custodia...' (1). P uede resultar un tópico afirmar que siempre resulta un auténtico placer emprender un viaje hacia el corazón de Asturias, y dejarse llevar por la sublime belleza que envuelve el privilegiado entorno de este santuario ancestral, que es Covadonga. Su efecto de atracción es tan grande, que congregando, como congrega a grandes masas de visitantes durante gran parte del año, resulta una tarea harto difícil precisar cuál es el mejor momento para subir y gozar en privado de unos minutos de auténtica paz, sin más compañí...

Ruteando por la Asturias Mágica

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'Comienzo con este libro mi peregrinación a los santuarios de la Asturias misteriosa; voy a llevar la humilde limosnica del amor y del esfuerzo a la historia de su origen; voy a beber el agua de su fuente y voy a buscar en ella las razones de sus usos, de su superstición, de su carácter...' (1). I magina que vas a iniciar una Ruta Mágica. Una ruta que comienza horas después de dejar atrás las asperezas de la Meseta, afrontando nevadas y lluvia, hasta recalar en un tranquilo hotel, situado a apenas unos insignificantes cuatro kilómetros del Santuario de la Madre, allí, en la mítica Cangas de Onís. Imagina un sueño reparador y un amanecer, con la claridad colándose alegremente a través de las cortinas de tu habitación. Una claridad que te deslumbra, deslizándose furtiva, aunque persistente, por el mármol sonrosado de tu cara. Te levantas, y aún somnoliento, descorres del todo las cortinas y abres la ventana. Un soplo de aire fresco acaricia tu cara, mientras escuchas el dulce can...