El Camino ha sido siempre, ya lo sabes, la senda por la que ha circulado el conocimiento iniciático y donde se han preservado los misterios de la antigüedad...(Matilde Asensi)
Preciosas imágenes, como corresponden a un lugar idílico que mucha gente conoce. Pero quizá lo que pase desapercibido es esa primera imagen de la pintura monacal que nos muestras y que no es, ni más ni menos, que la representación del poder y la gloria que tuvo el lugar al haber sido el primer centro de la humanidad donde nació el "chocolate" con la fórmula que hoy conocemos y degustamos. Parece ser que, producto de una díscola monjita que en lugar de adaptarse a la receta de mezclar el cacao americano con la leche y la sal, contravino la norma y decidió ponerle azúcar. La cilla, la Sala Capitular, la de los Conversos, su Cola de Caballo, la cascada de Iris y el Lago de los Espejos, no hacen sino poner en valor la hospedería. Bonitos recuerdo para este peregrino que también pasó en un día lejano por esa ruta haciendo camino y posada y dejó sus recuerdos en un Relato que puedes ver en La Fraga: http://elmundodemalvis.blogspot.com/2008/06/de-profesin-gestor.html.
Muy cierto, mi querido amigo. Independientemente de todo eso, se trata de un lugar especial, de un pequeño universo que merece ser mejor valorado. Tiene todos los ingredientes necesarios para conseguir que la magia penetre en ti: historia, belleza, leyenda, energia vital...Por supuesto, sera un placer leer el relato que me citas. Y prometo comentarlo. Un fuerte abrazo y en cuanto tenga preparado el calendario de vacaciones hablamos de las Merindades.
'Pensando en su significado simbólico, un lago es la imagen enantiomorfa de la bóveda celeste que se refleja en sus aguas. Es el espejo líquido de lo sagrado; el cielo que se acerca hasta la supeficie de la Tierra y pone su imagen al alcance de los mortales. El lago es siempre una entidad mágica que conserva el misterio de sus orígenes desde el momento mismo en que nadie podría asegurar siempre y sin temor a equivocarse de dónde surgen las aguas que lo alimentan...' (1). S i bien todos los caminos conducen a Roma , como asevera ese pozo de sabiduría que es el refranero popular, prefiero hacer justo honor a mi vivencia, situando Carucedo desde la misma puerta del hotel en Villamartín de la Abadía, dejando atrás poblaciones peculiares, como Priaranza del Bierzo -con su severo fratre del Temple, montando eterna guardia en su garita arbórea-, Santalla -con la cruz paté de color blanco, acompañando al rótulo de su farmacia situada a pie de carretera-, pasando por el des...
A penas conocido, y por lo tanto, menos dado a las pláticas y comentarios que su homónimo de la iglesia del Crucifijo de Puente la Reina, el Cristo renano, también de los siglos XIV-XV y conocido como Santo Cristo del Amparo que se conserva en el interior de la emblemática y fabulosa iglesia de Santa María del Camino, en Carrión de los Condes, repite, dentro de la concepción legendaria que le rodea, la persistencia de otro mito, tomado por veraz dentro de los numerosos mitos y leyendas que conforman esa parte maravillosa del Camino, cuyo conocimiento el peregrino va recogiendo en las innumerables escalas que va haciendo, en dirección al Oeste, hasta recalar en Compostela e incluso más allá, en el Finis Terrae . E n una capilla lateral, situada enfrente de donde se encuentra la talla gótica, entronizada y de mirada hierática y sideral de la Virgen del Camino, esta fantástica talla renana, de las conocidas como 'Cristos dolorosos' , conlleva asociada ...
E l Camino se torna más críptico y misterioso, a medida que nos vamos adentrando en una región, que aun teniendo muchas cosas que decir, parece enmudecer irremisiblemente, herido su corazón por la pérdida de ese nevero fantástico a donde se supone que fueron a parar la mayor parte de sus nieves de antaño , si por tales –y admito que no es la primera vez, ni será la última que parafraseo a François Villon-, entendemos una riqueza patrimonial, que en muchos casos –demasiados, bajo mi punto de vista-, se ha perdido en esos comparativos campos de Flandes que históricamente se tragaron la mayor parte de esa enorme riqueza que supuestamente saturaba las bodegas de los galeones que arribaban al puerto de Sevilla procedentes del Nuevo Mundo. Un Nuevo Mundo del que, si bien los historiadores modernos van admitiendo, siquiera a regañadientes la presencia, más allá de las costas de Labrador, de los aguerridos marinos escandinavos siglos antes de que Colón tropezara misteriosamente con sus map...
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La cilla, la Sala Capitular, la de los Conversos, su Cola de Caballo, la cascada de Iris y el Lago de los Espejos, no hacen sino poner en valor la hospedería.
Bonitos recuerdo para este peregrino que también pasó en un día lejano por esa ruta haciendo camino y posada y dejó sus recuerdos en un Relato que puedes ver en La Fraga: http://elmundodemalvis.blogspot.com/2008/06/de-profesin-gestor.html.
Un abrazo, Caminante