jueves, 2 de febrero de 2012

Breve crónica de un pequeño viaje iniciático al Bierzo



'...así que disfrutad de los montes, del aire frío y del silencio que auspicia el recogimiento mientras descendéis y os internáis en El Bierzo, una zona en otro tiempo templaria por sus cuatro costados y ahora en manos de la Corona de Castilla, que no sabe, ni sabrá, lo que tiene en su poder...' (1)


¿Cómo empiezan las verdaderas aventuras, como las describe, por ejemplo, Matilde Asensi, o quizás por casualidad?. ¿Existe e influye sobre nosotros, aquéllo que un peregrino de caminos, tanto naturales como del espíritu, llamado Paulo Coelho denomina conspiración del Universo, o quizás se trate tan sólo de un cúmulo de incertidumbres generadas por el Caos?. ¡Quién lo sabe!. Puede que haya de todo un poco, pero honestamente creo, que en el fondo, no es tan importante preocuparse de por qué ocurre algo y sí sentirse agradecido simplemente por el detalle de saber que ha ocurrido y has tenido la oportunidad de vivirlo.
Como antecedentes, sólo puedo decir que, si bien el viaje se realizó el pasado fin de semana, una bruja lo ovuló en uno de sus últimos vuelos; un Magister lo maduró en la retorta alquímica de sus pensamientos, y un discípulo romántico lo acató con entusiasmo, a sabiendas de que se le brindaba la oportunidad de acariciar uno de sus viejos deseos: alcanzar León y explayarse por una de sus regiones más emblemáticas: El Bierzo.
Es evidente que, por impedimentos de espacio, en el vídeo no se muestran todos los sitios que visitamos, sino tan sólo una pequeña parte que resume, espero, una pequeña noción de lo más emblemático. Por eso, os invito a viajar conmigo durante las próximas entradas. Y para ello, os propongo una ruta mágica, en la que no faltará naturaleza, misterio, románico, templarios, curiosidades, leyendas y por supuesto, ese singular sendero estelar, jardín de gansos y de ocas, que es el Camino de Santiago.



(1) Matilde Asensio: 'Peregrinatio', 1ª edición en Colección Booket, septiembre de 2006, página 89

6 comentarios:

Syr dijo...

Me avisáste tarde, Caminante. Ya os habíais comido el precioso Camino y hasta el hueso del codillo del cocido maragato.

Hubiera sido un placer y un privilegio viajar aprendiendo con ese magnífico dúo.

Un abrazo

juancar347 dijo...

Créeme que lo siento, y créeme también, si te digo que si hubieras recorrido este camino con nosotros, el privilegio hubiera sido todo mío, porque podría decir, con todo el orgullo del mundo, que lo hube recorrido con dos auténticos Maestros. Un abrazo

KALMA dijo...

Hola, pero qué auténticos maestros, con pin y pon, jajaja, la verdad es que bien pensado os lo hubieseis pasado genial.
Qué buenos recuerdos Juan Carlos, recientes y antiguos, veo la herrería goda de Compludo, la cascada y los carámbanos ¡Qué belleza! Nosotros la visitamos con el verdor y la frescura de un verano, los castillos templarios y las Médulas, que paisaje tan mágico, parece hecho con un cincel y si embargo se hizo con toda la fuerza destructiva del agua que demolió la montaña, unas minas rojas, de arcilla, al aire libre... Quedo expectante de próximas entradas.
Un besote.

juancar347 dijo...

Pues ahora que lo dices, brujilla, es verdad: si a Syr le pusiéramos los bigudíes de Alkaest, parecían Pin y Pon, je, je. En serio, no es extraño que te traiga buenos recuerdos, teniendo en cuenta lo mucho que te has pateado la zona y la perspectiva tan propia y auténtica como nos la has dado a conocer. Muchos de ellos, son lugares que dejan huella en el alma, sin importar en qué momento y circunstancias se han visitado, porque todas las estaciones del año aportan a los lugares su toque mágico y personal. Procuraré no decepcionarte con las próximas entradas. Un beso

Baruk dijo...

Una bella crónica que siendo como adviertes breve, es por tanto dos veces buena.

Pero en todo este iniciático viaje que espero virtualemte seguir, hay en este primer paso una duda que no me deja conciliar el sueño, una incertidumbre que me impide avanzar, dime Caminante:

..quién de ellos es Pin y quién es Pon? :)


Besines

*

juancar347 dijo...

Me temo, Baruk, que eso es un pequeño acertijo que nos ha planteado la Bruja; aunque, en mi opinión, el orden de los factores no altera el producto. Tanto monta, monta tanto Don Pin como Don Pon...tararín, tararón...
Un abrazo