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Monsacro: aventura en el Monte Sagrado

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'Más cosas encontraréis en los bosques que en los libros; los árboles y las piedras pueden haceros ver lo que los maestros nunca sabrán enseñaros. ¿Pensáis acaso que no podéis libar miel de las piedras, aceite de la roca más dura?. ¿Será que las montañas no destilan dulzura?. ¿Será que las colinas no maman leche y miel?. ¿Será que los valles no están llenos de trigo?. Tengo tantas cosas que deciros, que apenas sí puedo contenerme...'. [San Bernardo (1)] C uando se tiene la oportunidad de visitar un lugar de las características de éste Monsacro, o Monte Sagrado asturiano, se tiene la oportunidad, así mismo, de comprender, sentir y hacer propias estas hermosas palabras de una de las mentes más brillantes y lúcidas de la Edad Media: San Bernardo de Clairvaux o, convenientemente latinizado su apellido, cuando no su origen, de Claraval E n cierto modo, San Bernardo tiene parte de culpa de mi reciente aventura por tierras astures; eso, por no citar a ese místico escritor de origen br...

Haciendo camino por la Sierra de Urbasa

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'Las moradas de Mari son diversas y están estrechamente vinculadas con la tierra, destacándose los montes, las grutas y las cuevas. En algunas ocasiones se la puede ver cruzando el firmamento bajo el aspecto de una mujer de largos cabellos, con su cuerpo orlado de llamas y enarbolando una hoz...' (1) H ay lugares que conservan una magia ancestral; lugares que, sumidos en un poderoso hechizo natural desde el alba de los tiempos, atraen las percepciones sensoriales de todos cuantos se acercan a ellos, desplegando un magnetismo tan fuerte, que resulta difícil, cuando no imposible, rebelarse ante tan singular fascinación. Uno de estos lugares es, bajo mi punto de vista, esa atrayente Sierra de Urbasa, en cuyo entorno, y a la vera de sus pinturescos pueblecitos, es imposible no dejarse influenciar por el universo fantástico de cuantos mitos y leyendas conforman el rico folklore vasco-navarro. P osiblemente, el personaje principal de esta milenaria mitología, sea la figura omnipotent...

Aberin

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R esulta difícil imaginar que el peregrino que encamina sus pasos en dirección a Estella, presentando previamente sus respetos a San Veremundo, o colocando su piedra o milladoiro en el altar de la ermita de San Miguel, allá, en Villatuerta, no se deje caer, unos kilómetros más adelante, por Aberin. Sobre todo, si durante su recorrido, siguiendo ese mágico e imaginario camino de estrellas, es consciente, en todo momento, de que sus botas van dejando huellas en tierra templaria, emulando los pasos de miles de peregrinos que antes que él se detenían en el albergue-hospital de su encomienda. P orque aquí, en Aberin, bien se podría decir que la historia gira en torno a uno de los escasos ejemplos de encomienda templaria que han sobrevivido hasta nuestros días, más o menos intactos. Una estructura amurallada que, unida a la iglesia de San Juan Bautista, ofrece una generosa visión del nivel organizativo de una Orden de caballería, religioso-militar, cuyas vicisitudes continúan despertando in...

Enigmática Leache

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'En el centro de Navarra, e incluso en el norte, encontramos hermosas casas de piedra, construidas en su mayor parte, desde el siglo XVI al XVIII que reflejan el bienestar producido por la emigración a América y en las que es posible hallar reminiscencias de estilos artísticos determinados, desde una especie de románico tardío y empobrecido, hasta el barroco y neoclásico, pasando por el gótico, el renacimiento, e incluso el herreriano. Sin embargo, los canteros de las aldeas llegaron a crear un estilo propio que tuvo gran difusión en los siglos XVII y XVIII...'. [Julio Caro Baroja (1)] S ituado relativamente cerca de Olleta, una vez dejado atrás el Alto de Lerga, y a escasos kilómetros de Aibar, el pueblecito de Leache atesora una historia antigua, no exenta de singulares enigmas, que se hallan aún muy lejos de resolución, por mucha tinta que se haya escrito y por mucha tinta que se escriba, incluida la presente. Quien lo visite en la actualidad, gozando de su pinturesco entorn...

El Palacio Real de Olite

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O lite, capital de una de las cinco históricas merindades navarras, distante, aproximadamente, una veintena de kilómetros de Puente la Reina y 40 de Pamplona, la capital. Cuesta imaginarse esa escalofriante Edad del Hielo en la que en éste entrañable solar sólo existía una infinita extensión de tundra. Una tundra primordial, como ese primigenio mar, que fue convirtiéndose, gradualmente, en un hábitat humano en el que dejaron su huella celtas, romanos, visigodos, árabes y cristianos, que protagonizaron épicos y a la vez fascinantes episodios de una Historia que continúa andando, como los cientos de peregrinos que, año tras año, recorren curiosos sus calles buscando una parte de Iluminación vital en su camino. O lite ha legado al mundo, cuando menos, tres auténticas joyas artísticas: la iglesia de San Pedro, la iglesia de Santa María la Real, y por supuesto, el Palacio Real. Un palacio que fascina por sus numerosos detalles: la perfección, que recuerda esas espectaculares maquetas - Exim...

Rompimiento de Gloria

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N o se trata de un título elegido al azar, sino que, por el contrario, forma parte de un recurso artístico utilizado por los pintores de todas las épocas, y se refiere al inigualable espectáculo que a veces ofrece el sol al ponerse tras una masa de nubes, mientras éstas adquieren una genuina coloración, que varía entre el rojo y el oro. M omentos espectaculares, sin duda inolvidables, que han marcado, a través del tiempo, y lo seguirán haciendo, el alfa y el omega de las etapas del peregrino, y que no puedo dejar pasar la ocasión, al menos de mostrarlos en este blog, tal y como me los he ido encontrando en mi camino. U n grato placer, que sin duda reafirma la aseveración de aquél filósofo francés -Paul Elouard- que dijo una vez: hay otros mundos, pero están en éste .

Puente la Reina-Gares

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E n el principio estaba el puente , afirmaba el historiador navarro José María Jimeno Jurío a quien, entre otras obras de interés, debemos agradecer un excelente monográfico acerca de la vecina ermita octogonal de Santa María de Eunate (1). Pero aparte del Puente y de constituir ese Axis Mundi Jacobeo donde todos los Caminos se hacen Uno , Puente la Reina es un bastión simbólico que atrae la percepción del peregrino a todo lo largo y ancho de su inmemorial Calle Mayor. E l viaje simbólico, como una jugada imaginaria de ese inmemorial Juego de Caminantes , comienza apenas dejado atrás el albergue de los Padres Reparadores, situados ya a pie del pórtico de entrada a la iglesia templaria del Crucifijo (2), donde el peregrino se siente integrado en una jugada afortunada, que le indica que lleva el camino correcto, cuando vislumbra, en el primer capitel de la izquierda, un signo de éxito y avance: dos ocas felizmente unidas por sus cuellos. Despues, aproximadamente en el centro del arco de...