Entradas

La efímera belleza de los girasoles

Imagen
P or una extraña razón, siempre que los veo me recuerdan estrellas fugaces, gloriosas de luz durante una infinitesimal fracción de segundo, antes de apagarse y desaparecer definitivamente por la línea del horizonte. Un horizonte inalcanzable; igual que ayer; igual que hoy; igual que mañana. Como ese sueño que ha rondado el corazón de los hombres a lo largo de la Historia, y cuyo nombre -a pesar de los pesares- no dejamos nunca de pronunciar con un sincero anhelo de nostalgia: Libertad. P or supuesto, me refiero a esos hermosos, fugaces en su vitalidad, y sin embargo eternos deshauciados, que son los girasoles. Esa sempiterna manifestación vegetal que, cuál rémora unida vitalmente al tiburón, persigue siempre al sol, sin que parezca importarle en demasía el gueto donde nace, que de hecho, será la fosa donde yazga...

Un rincón mágico de Palencia

Imagen
E ste tipo de lugares, generalmente no aparecen en las guías; ni en la Michelín o en la Campsa , sobradas de estrellas y recomendaciones, ni tampoco en aquellas otras que, sugiriendo con mayor o menor detalle la visita a tal o cual monumento histórico-artístico, no dedican una sola palabra al entorno en el que éste o aquél se localizan, y sí se pierden, por el contrario, en abundancia de detalles técnicos de difícil comprensión. Por eso las guías, en mi opinión, suelen ser reflejo del gusto o la necesidad particulares del autor, y suelen incidir, sobre todo, en aquellos monumentos grandiosos que, en teoría, se supone que han de atraer mucho más la atención del viajero. P or el contrario, procuro hacer poco caso de ellas -a excepción de alguna pertinente consulta- pues si algo me emociona particularmente, es perderme por esos caminos de Dios y paladear al máximo todos y cada uno de los detalles que pueda depararme la aventura. S í es cierto, no obstante, que junto a este pequeño rincón...

Reposición: Toledo, conciliábulo de brujas y soñadores

Imagen
[Verba volant, scripta manent: las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece. Nunca es demasiado tarde para decir lo siento] A firma Julio Caro Baroja en su obra Vidas Mágicas e Inquisión, referente a las brujas manchegas y toledanas, que los fondos del Archivo de la Inquisición de Toledo referentes a hechicería son escasísimos en procesos de los comienzos del tribunal; abundan, relativamente, los que corresponden al reinado de Carlos I, bajan en el de Felipe II y suben de modo considerable en el siglo XVII, para volver a bajar en el XVIII.Yo estoy y no estoy de acuerdo. En primer lugar, porque una visita a Toledo resulta, si no hechizadora, al menos sí hechizante; y en segundo lugar, porque las brujas, lejos de desaparecer, exterminadas por ese fuego supuestamente purificador que con tanta arbitrariedad y -¿por qué no decirlo?- con tanta mala leche aplicaban los padres dominicos, proliferan en la actualidad como esas golondrinas que revolotean alegremente por encima de igl...

Molina de Aragón: Santuario de la Virgen de la Hoz

Imagen
D e igual manera que en el caso del Santuario de la Virgen de Jaraba, los orígenes aparicionistas y marianos de este santuario molinés de la Virgen de la Hoz, se remontan a los albores de ese prodigioso siglo XII, pródigo en episodios mistéricos envueltos en los avatares de un larguísimo, complicado y épico episodio nacional, al que la Historia, justamente, para variar, ha acertado en denominar como Reconquista. S orprendentes resultan, así mismo, los paralelismos que hacen de ambos lugares un foco cultual antiquisimo -numerosa es la huella celtíbera, por ejemplo, localizada a todo lo largo y ancho del Señorío de Molina, como demuestran, entre otros, los restos del castro de El Ceremeño, en la cercana población de Herrería-, así como el denominador común, que hace de la figura del pastor el vehículo predilecto por el que la Divinidad se manifiesta, transmitiendo su deseo de recibir culto en ese lugar preciso y no en otro. Q uien haya acudido alguna vez a esta zona en concreto del Alto...

Zaragoza: Santuario de la Virgen de Jaraba

Imagen
A unque pertenece a la provincia de Zaragoza, hubo un tiempo en que la zona perteneció -según Fuero, aunque también es cierto que puesto en duda por algunos historiadores- a una tierra pródiga en santuarios y apariciones marianas: el Señorío de Molina de Aragón; o más concretamente, como se denominó en tiempos, Molina de los Caballeros. Recordemos, como ejemplos significativos, los santuarios de la Virgen de la Hoz, de la Virgen de Montesinos -de igual nombre que la famosa cueva manchega, donde el más universal de nuestros hidalgos caballeros, don Quijote de la Mancha, protagonizó una de sus extrañas, iniciáticas aventuras- y el monasterio de monjas cistercienses de Buenafuente del Sistal. S i bien hacía tiempo que tenía conocimiento de este lugar tan peculiar, no fue, si no de casualidad, como me topé con él de camino a Calatayud, señalizado en un desvío de la N-II, a una distancia de 30 kilómetros, aproximadamente, de ésta emblemática población aragonesa; a 15 kilómetros de Nuévalos ...

Pueblos del Camino: San Martín de Unx

N o es de extrañar que inmersos en una primavera posiblemente más atípica que las primaveras de años anteriores, esas nubes que nos habían estado escoltando desde que dejamos atrás Puente la Reina y su peregrino hechizo, decidieran emboscarnos, guerrilleras y furtivas, en otra interesante localidad perteneciente al Reino Foral de Navarra: San Martín de Unx.

Pueblos del Camino: Agüero

Imagen
D entro de la denominada Hoya de Huesca, la zona que comprende los Mallos -impresionantes formaciones rocosas de origen antediluviano- adquiere, sin duda, una trascendencia y una significación especial, no sólo por la magnificencia de un paisaje que atrae poderosamente la atención en el espectador, sino, también, porque de su entorno surgió, allá por el siglo XII, la figura de un Magister o de un gremio de cantería muy particular, que extendió su peculiar visión del estilo de la peregrinación también a las provincias adyacentes. Me refiero, naturalmente, al denominado Maestro de Agüero , cuya identidad, al cabo de los siglos, continúa siendo un auténtico misterio. Misterio que, hipotéticamente hablando, tal vez tenga relación con una curiosa grafía que, como parte de ese impresionante mosaico de testimonios canteros que se puede apreciar en la iglesia de Santiago, se repite hasta la saciedad, abundando especialmente en la zona del ábside. P ero éste, sin duda, es sólo uno más de los e...